Jaen (Yayyan) fue una de las grandes plazas fuertes de Al Andalus gracias a su castillo.

Así se llamó Jaén en la época andalusí. Establecida en la ruta que comunicaba Castilla con el oriente de Al Andalus (Sarq Al Andalus), siendo paso fundamental también en la ruta entre Córdoba y Toledo.

La cora (o kora) era una de las demarcaciones territoriales en que estaba dividida al-Ándalus,la antigua península ibérica islámica, durante el emirato y el califato de Córdoba.

Coexistía con otra demarcación territorial denominada Marca (“thagr”), que se superponía a las coras en las zonas fronterizas con los reinos cristianos. Ambas constituían la organización territorial andalusí.

 Una de las más extensas era la Cora de al-Mawsat, extendiéndose por la actual provincia de Jaén, más el norte de las de Granada y Almería y parte de las provincias de Ciudad Real y Albacete. Incluía el Valle del Guadalquivir, el Valle del Almanzora, Sierra Morena, las sierras de Cazorla, Segura, Mágina, Castril y La Sagra, además del altiplano de Huéscar y la zona sureste de la meseta.

Era, por tanto, una cora rica y poderosa, con variada producción agrícola, dividida en varios iqlim, entre ellos Andújar, Baeza, Jódar, Segura, Huéscar, Baza y Purchena.

Aparte las cabezas de estas circunscripciones, había otras poblaciones importantes, como Arjona, Porcuna, Bedmar, Úbeda y Qayshata (Quesada), además de castillos como Tixcar.

La capital de la cora se situó desde el 711 en una de las ciudades más antiguas de la misma, Mantïsa (La Guardia de Jaén), hasta mediados del siglo IX, aunque hay historiadores, que apuntan que habría sido Jódar, la Sawdar musulmana, quien ejerciera como tal un tiempo, con el traslado final a la ciudad de Hadira, que más tarde pasó a denominarse como la propia cora, Yayyán, lo que se convirtió en Jaián y, finalmente, Jaén.

Durante cinco siglos estuvieron los árabes en Jaén. La consideraron como una gran ciudad, le dieron walí, levantaron mezquitas, construyeron fortificaciones y palacios. Fue conquistada Jaén por Abdelazib, en el 713. En el siglo X sería la capital del reino moro llamado Dijaryan.

Los almorávides la incorporarían a su imperio en 1.091. Los almohades la ganarían en 1.148. Con los árabes Jaén, la cora de Yayyan es una excelente tierra regada por abundante agua que fluye en forma de ríos y fuentes, poseedora de gran cantidad de cultivos, así como de una famosa industria de tapices y utensilios domésticos de madera que se exportaban por todo Al-Andalus y el Magreb.

Se señala la magnífica situación geográfica de Jaén (Kiurin, Gien o Geen, para otros) como paso obligado entre Córdoba y Toledo, y entre Córdoba y Tudmir, pues se podría afirmar que algunas de las más importantes vías del sur de Al-Andalus cruzaban la cora de Jaén o de Yayyan.

Medina Yayyan aparece plenamente configurada en el primer cuarto del siglo XI como núcleo urbano compuesto por la medina amurallada y la alcazaba.

El trigo era el cereal mas cultivado en Yayyan (Jaén), ya que era el alimento básico de la población. Se molía en molinos harineros que se situaban cerca de los ríos para aprovechar su fuerza hidráulica. Junto al trigo, se plantaban cebada, habas, judías y garbanzos.

También se cultivaban en Yayyan otros productos, como el azafrán, los árboles frutales y se producía miel. Además, se practicaba la sericultura o cría del gusano de seda.

Durante la larga dominación árabe se produjeron luchas entre moros y cristianos y prolongadas etapas de paz.

Alfonso el Batallador cercaría Jaén entre 1.125 y 1.151, conquistándola finalmente Fernando III el Santo, en 1.246. Los moros la atacaron en 1.300, pero no consiguieron hacerse con la plaza debido a la ayuda prestada a Jaén por los Caballeros de Baeza.

A lo largo de aquella etapa árabe el castillo de Jaén, que era modificado continuamente, fue escenario de grandes acontecimientos, pero ésto se verá en otro “artículo”.