Los investigadores de la Universidad de Jaén (UJA) han aplicado un método que destruye las posibles bacterias presentes en el salmorejo comercial.

Se trata de un sistema basado en alta presión, no térmico y sin conservantes, “eficiente” para la preparación a escala industrial del producto, que garantiza “una mayor seguridad” frente a la transmisión de agentes patógenos a través de los alimentos. (ideal.es)

Sin conservantes ni altas temperaturas, se garantiza la seguridad alimentaria y se amplía la fecha de caducidad del salmorejo.

Es un sistema  cuya ventaja radica en destruir las bacterias, pero sin alterar el alimento, que consigue conservar sus propiedades nutricionales y organolépticas tales como su color, sabor, textura, y apariencia.

“El salmorejo mantiene su aspecto fresco y natural, pero la elevada presión hace estallar a las bacterias, lo que alarga la vida útil del producto”.

Si te gusta este plato típico andaluz (como a mí), estas de enhorabuena.