El castillo, uno de los mejor restaurados de España, con un centro de interpretación dedicado a su evolución histórica y, en especial, a la etapa que estuvo ocupado por los monjes-guerreros.

Es uno de los máximos ejemplos del poder que, en la Edad Media, alcanzó la Orden de Calatrava, a la que el Rey Fernando III el Santo encomendó la protección de la frontera occidental del reino de Jaén frente al reino nazarí de Granada.

Fue un castillo de gran importancia al encontrarse durante muchos años entre la frontera del reino cristiano de Castilla y el reino nazarí de Granada, y continuó ampliándose sucesivamente hasta el siglo XVIII.

 

El castillo fue construido por los árabes sobre los restos de una fortificación romana y fue tomado por los cristianos por primera vez en 1085.

Alcaudete y otros pueblos fronterizos se convierten en lugar de entrada de las tropas castellanas en territorio nazarí, e incluso se tiene constancia de la presencia de los Reyes Católicos por estas tierras en torno al año 1490, cuando pasan y se detienen en Alcaudete en varias ocasiones.

Tras estos años, el Castillo pasa a titularidad de los Condes de Alcaudete, que edifican el castillo sin modificar las estructuras originales, pero lo abandonan debido al terremoto de Lisboa en 1.755 que causa daños.

Pasa a manos del Ayuntamiento debido a las desamortizaciones del siglo XIX.

El Castillo de Alcaudete es declarado Bien de Interés Cultural en 1985.

El ayuntamiento adquirió las viviendas alrededor del castillo para que estuvieras vacías y dieran más visibilidad al monumento.

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