Es de origen islámico, conocido también como de Bretaña, y que tras la conquista se aprovechó para transformarlo en residencia palaciega.

El Castillo se encuentra en el paraje de La Aragonesa, cercano al poblado de San Julián, en el término municipal de Marmolejo y próximo al límite provincial entre Córdoba y Jaén, en la Vega del Guadalquivir y enclavado en medio del olivar.

En su construcción se distinguen dos etapas diferentes: la primera de origen musulmán, en la que se ejecuta el fortín bereber, y la segunda, que corresponde al periodo cristiano, en la que se edificó la Torre del Homenaje del castillo rural que sustituyó al fortín, aprox. a finales del siglo XIII o principios del XIV.

Durante la dominación islámica, Marmolejo debió ser una pequeña aldea o cortijo pues no se menciona en las crónicas hasta el año 1311 en que aparece como parroquia.

Contó con un pequeño castillo, en el que se encontraba la ermita de San Lorenzo.

De este castillo, del que no existe resto alguno, tan sólo se tiene noticia de que en el siglo XV estuvo en disputa entre el marqués de Villena y el condestable Miguel Lucas de Iranzo.

Hace más de 66 años un Decreto del Ministerio de Educación Nacional sobre protección de los castillos declaraba que “todos los castillos de España, cualquiera que sea su estado de ruina, quedan bajo la protección del Estado, que impedirá toda intervención que altere su carácter o pueda provocar su derrumbamiento.

Posteriormente en junio de 1985 la Ley del Patrimonio Histórico Español declaraba a todos los castillos, torres y fortines militares como Bienes de Interés Cultural gozando por tanto de la máxima protección y quedando incluidos en el Inventario del Patrimonio Histórico-Artístico Español.   

Desde 1992, se encuentra incluido igualmente en el Inventario de la Consejería de Cultura sobre yacimientos arqueológicos, disfrutando de la máxima protección legal.

En 1981 el escritor Juan Eslava Galán dedicó su tiempo al estudio de estos recintos militares, de origen beréber, esparcidos por el valle del Guadalquivir, en un trabajo titulado “Fortines Beréberes en Al Andalus” patrocinado por la Universidad de Granad, entre ellos se ocupaba de este castillo.

Estamos hablando hacia 1981, es decir hace ya “algunos ” años, tiempo en el que el proceso de deterioro ha proseguido adelante haciendo mella en esta construcción.

Se encuentra totalmente abandonado y expuesto al expolio. Presenta  grandes desperfectos en su estructura lo cual hace temer por su conservación.