El castillo de Tíscar, también conocido como castillos de Peñas Negras.

Está ubicado en un bello paraje cerca del santuario del mismo nombre, a quince kilómetros al sur de Quesada y relativamente próximo a Baza.

Situado sobre una cresta rocosa, está declarado Bien de Interés Cultural, conforme al decreto de 22 de abril de 1949.

En época musulmana hay un gran número de referencias a esta fortaleza que encomian su inexpugnabilidad.

Durante casi un siglo fue avanzadilla del Reino nazarí de Granada en el Adelantamiento de Cazorla, y de él partieron las incursiones sobre Quesada.

El hecho de encontrarse Tiscar en un lugar estratégico, supuso que durante siglos la zona y su castillo fuesen disputados constantemente por árabes y cristianos.

En mayo de 1319 el castillo de Tíscar fue conquistado por el infante Pedro de Castilla, hijo de Sancho IV y de la reina María de Molina y tutor del rey Alfonso XI de Castilla durante su minoría de edad junto con su madre y el infante Juan, hijo del rey Alfonso X.

No obstante, algunos historiadores han considerado la posibilidad de que el castillo conquistado en 1319 no fuera éste, sino otro homónimo situado en las cercanías del municipio de Puente Genil, en la provincia de Córdoba.

A pesar de ello la mayoría de ellos consideran, basándose en el contexto descrito en las crónicas cristianas de la época, que éstas se refieren sin duda a esta fortaleza jienense.

En tiempos ocupaba todo lo que hoy es el Santuario de Tíscar, no quedando hoy más que la majestuosa y estilizada torre del homenaje, construida de sillarejo y en la que puede apreciarse el escudo de armas de Pedro I (1052-1104), y el recinto amurallado del patio de armas, también de sillarejo.

Es de libre acceso, aunque difícil y peligroso, aunque se han construido unas interminables escaleras que permiten subir a él.