Se trata de una pieza de valor excepcional, conseguida gracias a la Guardia Civil tras desarticular una banda de expoliadores.

Estamos ante una lámina de plomo que data del siglo III antes de Cristo, cuyo valor excepcional radica en los signos que contiene.

Los expertos aseguran que es la zona cero de la escritura original autóctona de la Península Ibérica.

El estudio que lleva cabo el Instituto Andaluz de Arqueología Ibérica ha validado la importancia de la pieza, de la que sólo hay entre 30 ó 40 en el mundo.

Ésta es la única, sin embargo, fue escrita con caracteres íberos hace 24 siglos.